6. Suerte selectiva
No culpes a la mala fortuna siempre que salgas derrotado. Después de cada torneo analiza los movimientos que has realizado y medítalos, repásalos. Quizá la jugada que te dejó fuera no haya sido realmente un bad beat -prefiero llamarla como los italianos "mano bruta", sino un error tuyo. Del mismo modo, cuando ganes no pienses que eres el inventor del poker ni la reencarnación de Stu Ungar. A lo mejor la suerte ha estado de tu lado y te ha favorecido, de tal modo que tu destreza no ha sido el factor principal de tu triunfo. Ni tanto, ni tan calvo.
7. Una retirada a tiempo, una victoria
Para la mayoría de los jugadores lo más complicado, lo más difícil es tirarse de una buena mano. En ocasiones, a pesar de que tu jugada sea excelente, hay dudas más que razonables de que estés por encima. Que no te duela lanzar tus cartas y poner pies en polvorosa. Hay más manos y ocasiones de poder ganar. En caso de duda, no vayas. Phil Hellmuth lleva once brazaletes de las Series Mundiales de Poker y es unánimemente reconocido como el jugador que mejor se sabe tirar.
8. Que no te engañen
Mi amigo Victoriano, un sabio del mus y del naipe, me dijo un día: "Puedes ganar o perder, pero que no te engañen". Lo más importante en esta disciplina y lo que distingue a los campeones de los que no lo son es saber "leer" al rival; y no me refiero al analfabetismo, aunque funcionales hay más de los que nos imaginamos, pero eso es otra historia… Con saber "leer" quiero decir lo siguiente: conocer con mayor o menor precisión las cartas que lleva nuestro oponente y, con ello, la jugada hecha o posible a la que vamos a enfrentarnos. Si tenemos este talento, innato en algunos privilegiados o conseguido mediante la práctica y la observación por otros, entonces, nunca nos engañaran.
9. La suerte es un recurso, no un sistema
Con ello quiero decir que hay jugadores -por llamarlos de alguna manera- que basan su "estrategia" en la diosa Fortuna, y su mejor jugada es ir a un cara y cruz con el oponente. La suerte es equitativa a largo plazo y favorece a todos. Se iguala. A corto plazo suele ser una auténtica pesadilla. No confíes en ella y sí en tus habilidades y conocimientos del juego. Intenta reducir el factor azar a la mínima expresión: será tu ventaja.
10. A-A vs 3-2
11. Mens sana in corpore sano
El aforismo latino de Juvenal nos viene como anillo al dedo para explicar cómo ha de estar uno preparado a la hora de afrontar un torneo de varios días. El esfuerzo de cuerpo, mente y hasta alma va a ser muy grande -mucho más que lo que algunos ignorantes de esta disciplina piensan-, por lo que se debe descansar adecuadamente y gozar de una forma física razonable. El cansancio es uno de los grandes enemigos del buen poker.
12. Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente
En un torneo es muy importante llevar un buen ritmo. En los primeros niveles, cuando las ciegas están bajas en comparación con la pila inicial, es un buen momento para entrar en botes de forma barata que puedan darte la opción de cazar una jugada inesperada y darle un disgusto a uno de tus rivales. Vigila siempre la media de puntos y el tiempo de los niveles para no quedarte muy atrás; pero no te marques objetivos que hagan que cometas movimientos precipitados. Siempre hay una mano más. Eso sí, procura no quedarte tan bajo que te puedan echar con cualquier cosa porque estas muy débil y ya no "haces daño". Antes de llegar a la agonía, busca una buena posición y ¡actúa!.
13. Hasta el river todo es toro
En el texas hold´em el ganador de la jugada es el que consigue la mejor combinación de las siete cartas que hay sobre la mesa; las dos de cada jugador y las cinco comunes. Un error muy corriente es pensar que uno se ha llevado el gato al agua porque al otro le quedan escasas opciones…; pero, si hay alguna, nunca creas que has ganado hasta que el crupier te entrega las fichas. El river da alegrías y disgustos, así que estate preparado para ambos polos e intenta mantener tus emociones controladas, sino quieres tener el corazón como una lavadora centrifugando.
14. Juega agresivo en la burbuja
La burbuja es el momento en el que quedan unos pocos jugadores que no van a entrar en la recompensa: los premios. El último sin cobrar se denomina "bubbleboy", algo así como "chico burbuja". Es aquí cuando muchos de tus rivales se convertirán en una especie de castillo y levantarán un muro aislante a su alrededor sin querer saber nada del mundo circundante. Se conforman con entrar en premios. Se quedan parados. Tú debes jugar para llegar a la mesa final y ganar. Es el momento de ser agresivo y robar botes y fichas que más tarde serán oro a la hora de alcanzar el objetivo último: el triunfo.
15. La hora de los faroles





